Equidad SIN Género

QFB. Israel Jiménez Hernández

Hace unas semanas me entusiasmó mucho saber que Gaby López ganó el Torneo de la LPGA en China y que la gimnasta Alexa Moreno obtuvo la medalla de bronce en la modalidad de Salto de Caballo, ya que estas deportistas mexicanas destacaron en deportes en los que México no es un protagonista, como lo es en deportes de conjunto tales como el fútbol soccer, el béisbol, etc.

No obstante, lo anterior, me quedó la impresión de que la cobertura y el nivel de importancia que les dieron los medios a estos acontecimientos no fueron suficientes para transmitir su relevancia y reconocer los logros de estas mujeres. En su momento, los triunfos de la golfista Lorena Ochoa y la corredora Ana Gabriela Guevara, quienes fueron consideradas número uno a nivel mundial en sus respectivas disciplinas (golf y atletismo, respectivamente), ocupaban los encabezados de los principales diarios y muchos de nosotros nos identificábamos con ella y nos enorgullecía saber que eran mexicanas.

Estos casos me llevaron a reflexionar sobre lo que ocurre en el mundo empresarial y profesional, ya que personalmente conozco a mujeres sumamente comprometidas con su profesión quienes tienen logros destacados en su campo e igualmente hay grandes mujeres empresarias y líderes en nuestro país que están provocando cambios.

Lo que no se menciona ni en las noticias deportivas ni en los ámbitos empresariales es que estas mujeres para llegar a esas posiciones han tenido que romper muchas barreras y paradigmas logrando subir esos peldaños a base de tenacidad, constancia, profesionalismo y compromiso, aunado a su labor como esposas o madres, en muchos de los casos. Finalmente, lo que es destacable en nuestra cultura es que estas acciones cuando son logradas por mujeres, no tienen un impacto importante en el lugar donde lo han logrado, sin embargo, cuando esto es alcanzado por el género masculino se difunde de forma contraria debido a que estamos tan acostumbrados (o condicionados) a actuar así que no lo detectamos o no somos perceptivos a ello.

Como gremio de la Propiedad Intelectual en nuestro país, éstos son los retos que debemos enfrentar y primero que nada hacerlo consiente y recapacitar, ya que la percepción generalizada que se tiene es que este mundo es de un solo género, lo cual como lo vemos en otros ámbitos, no lo es y deberemos de buscar un equilibrio en la repartición de responsabilidades para que exista una competencia sana entre los profesionistas sin atender al género, logrando con ello una mejor perspectiva de desarrollo en esta materia y en el gremio. Las oportunidades de crecimiento deberán estar al alcance de cualquier persona sin importar las etiquetas que la sociedad les haya puesto.

 

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