El “Wellness” corporativo es un término cada vez más establecido y más presente en las compañías. El camino ha sido largo. Sin embargo, hoy los líderes las organizaciones son cada vez más conscientes han incorporado este concepto a su cultura empresarial en forma de programas de bienestar pues es un hecho que existe una estrecha relación entre ellos y el éxito de una compañía.

 

El “Wellness” organizacional, o la cultura del bienestar de los empleados en una organización, ha evolucionado desde su surgimiento, en la década de los años veinte en el siglo XX como una solución a la excesiva demanda de trabajo, cuando Henry Ford instituyó la semana laboral de 40 horas, hasta constituir hoy una herramienta de gran valor que apoya y contribuye con los éxitos de una empresa.

Antes de la Segunda Guerra Mundial no existía gran atención al bienestar del empleado en particular. Los programas que las empresas incorporaban estaban más enfocadas a evitar accidentes y de ahí el ausentismo. Fue hasta la mitad de la década de los setentas que los empleadores comenzaron a enfocarse en programas de apoyo que incluían la atención a la salud mental y a los problemas familiares. En esta década fue que comenzaron a liberarse los programas y campañas para prevenir la adicción al cigarro. Es a fines del siglo XX que se extienden mundialmente la prohibición de fumar en los lugares de trabajo, la cual luego se extiende a los lugares públicos. Sin embargo, los empleadores aplicaban estos programas a poblaciones de alto riesgo de salud para llevar al máximo el ahorro de costos en su capital humano.

A principios del año 2000, el Dr. Dee Edington introdujo el concepto del “flujo natural del cambio”. Su investigación estaba basada en los precursores de la enfermedad y la vitalidad. Su propósito se encontraba en la relación entre los estilos saludables de vida, la vitalidad y la calidad de vida y como benefician a los individuos y a las organizaciones. El estableció también que la gestión de la salud de un individuo, las actividades orientadas al bienestar en el sitio de trabajo y los programas de bienestar dentro de las organizaciones impactan de manera muy positive en la contención de costos por el cuidado en la salud, en la productividad y en el desarrollo del capital humano de una empresa, convirtiéndose entonces en una herramienta altamente estratégica y de apoyo para el desarrollo y éxito de un organización. Llegó a la conclusión de que los mejores programas fomentaban un estilo de vida saludable en todos los colaboradores de la organización además de que reducían el riesgo de salud en la población de alto riesgo.

El Dr. Edintgon observa que para atender los retos a la salud y el envejecimiento y fomentar la protección de las funciones cognitivas y la condición física, es importante enfocarse en las “Seis Dimensiones del Bienestar”:

1) el bienestar ocupacional.- contribuir con habilidades únicas al trabajo;

2) el bienestar social.- formar y mantener relaciones positivas personales en el trabajo y en la comunidad;

3) el bienestar intelectual.- fomentar el conocimiento y el aprendizaje de habilidades durante toda la vida;

4) el bienestar físico.- participar en actividades físicas, comer de manera saludable, y utilizar de manera adecuada los sistemas de cuidado de la salud;

5) el bienestar emocional.- tomar la responsabilidad individual y personal por las decisiones y los desenlaces con actitud positiva y

6) el bienestar espiritual.- identificar su propósito superior y tener un sistema de cultivo espiritual (Tomado de: ajl.sagepub.com by guest on July 17, 2016 251 vol. 10 • no. 4 American Journal of Lifestyle Medicine)

La evolución socioeconómica y tecnológica impactará de manera relevante sobre el fomentar y promover la salud y el bienestar en las personas, lo que a su vez, apoyará a los médicos a dirigir a los pacientes hacia un nuevo nivel de salud que aumente su desempeño en todas las áreas incluyendo el área laboral apoyado por un nivel cada vez mayor de salud y bienestar. El costo del cuidado de la salud y su desenlace siempre serán importantes, sin embargo, el manejo de las cuestiones de salud será también más efectivo a nivel personal. Ya no es más una cuestión de dieta, ejercicio o dejar de fumar. La cultura del bienestar muestra, cada vez más, que se requiere más que un régimen para estar y sentirse bien. Es cada vez más, una forma y un estilo de vida.

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